Un recorrido por el arte paleolítico de la comarca.

Los Valles Pasiegos conservan un patrimonio que va mucho más allá de sus paisajes y su arquitectura tradicional. Bajo las colinas de Puente Viesgo se encuentra uno de los conjuntos arqueológicos más importantes de Europa: las Cuevas de Monte Castillo, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2008. Este enclave permite retroceder miles de años para contemplar de cerca el arte y la vida de nuestros antepasados.

El Monte Castillo alberga varias cuevas con arte paleolítico. Cada una muestra una visión única de la creatividad y la simbología de los primeros habitantes de estas tierras.

La Cueva de El Castillo es la más conocida. Descubierta en 1903 por Hermilio Alcalde del Río, destaca por la abundancia y variedad de manifestaciones rupestres: manos en negativo, signos y figuras animales que superan los 40.000 años de antigüedad. Sus más de 150 figuras hacen de esta cueva una referencia mundial del arte paleolítico.

A pocos metros se encuentra la Cueva de Las Monedas, descubierta en 1952. Su nombre proviene de un hallazgo de monedas del siglo XVI, pero su valor real está en los grabados y pinturas de bisontes, caballos, renos y cabras, realizados con sorprendente realismo.

La Cueva de Las Chimeneas completa el conjunto. Conserva grabados de animales y signos que muestran cómo estas galerías se usaron como santuario durante siglos. La Cueva de La Pasiega, con una compleja red de pasadizos, es famosa por la riqueza y variedad de sus signos abstractos y animales, con más de 700 figuras documentadas.

En Miera se encuentra la Cueva de Sopeña o Salitre II. Esta cavidad destaca por la reproducción de pinturas y grabados que representan caballos, ciervos y signos, y forma parte del conjunto de cuevas que muestran la riqueza prehistórica de la comarca. Actualmente se puede visitar mediante reserva y ofrece una experiencia cercana al arte rupestre original.

Muy cerca se halla la Cueva del Salitre, conocida también como Salitre I. Es una de las cuevas más significativas de los Valles Pasiegos, aunque no está abierta al público para garantizar su conservación. Sus paredes guardan valiosas muestras de arte rupestre que evidencian la presencia humana desde tiempos remotos y siguen siendo objeto de estudio arqueológico.

Como complemento, Puente Viesgo alberga el Centro de Arte Rupestre de Cantabria, un espacio que ayuda a descubrir en detalle el arte paleolítico de la región. Mediante reproducciones, paneles y recursos audiovisuales, permite conocer mejor el contexto de las cuevas, las técnicas y la forma de vida de quienes dejaron estos dibujos y grabados.

La red de cuevas de los Valles Pasiegos forma parte de la historia de la humanidad. Un viaje por estos lugares es una forma de adentrarse en un pasado remoto que sigue vivo, grabado en la roca y protegido para las generaciones futuras.